Noticias sobre frases exitantes

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Los piropos

piro
Desearía ser “un rayo de sol” y entrar por tu ventana mientras duermes y posándome en tus labios despertarte dulcemente. Los piropos se definen normalmente como frases cortas que se utilizan con el fin de elogiar a alguien,  y que se  originan en momentos determinados de tiempo que suelen ser muy cortos o  muy rápidos, se dan  dentro de las diversas culturas  y  pueden ser  utilizados  como parte del cortejo. Sin embargo dependiendo de la forma, el lugar y la forma como se originen, pueden tener tonos y niveles diferentes, pasando  de la cortesía, hacia el humor, el morbo y ser ampliamente agresivos en algunos casos. Un buen piropo,  definido como interesante, sutil y  que rompa el hielo, puede marcar el inicio de una relación y permitir el conocimiento del otro de una forma fácil y  sencilla. Sin
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Las celebridades opinan de sexo.

woody allen
En ocasiones, para reforzar nuestro punto de vista mientras conversamos o escribimos, hacemos alusión a citas que crearon determinados personajes de la historia, con el tan conocido inicio de “tal y como dijo Fulanito…”. Muchas celebridades expusieron estas frases, que luego se han hecho populares, desde sus conocimientos en la materia, sus vivencias, sus experiencias vitales, o simplemente a modo de reflexiones personales. Pues bien, en el ámbito del sexo y la sexualidad también hay posibilidades de parafrasear a algunos famosos que dejaron huella con sus palabras, además de con sus méritos profesionales. A continuación pasamos a detallaros y a comentaros algunas de estas conocidas referencias eróticas que quedarán para la posteridad, y a partir de las cuales os invitamos a deliberar: Woody Allen. Actor, director y escritor estadounidense que, mezcladas con humor, nos deja frases como: “El

Del silencio forzoso a los gritos

pareja boxeo
Dos extraños compartiendo piso podría ser el título con el que etiquetar la escena de pareja en la que tras una acalorada discusión ambos derrotados y frustrados deciden aplicar las famosas frases de “dejémoslo estar, para qué seguir hablando!”. Este silencio forzado es la consecuencia que sienten como obligada después de haber intentado explicar el motivo de su enfado o las razones de su comportamiento. Es evidente que las formas deben de haber sido caóticas y destructivas cuando agotados se dejan llevar por la estrategia de jugar a que el otro es invisible, y con este procedimiento improductivo dejan pasar tres o cuatro días en los que apenas se conceden el saludo, y se esquivan durante la cena, aferrándose a los dos extremos de la cama, como niños que luchan por sus sábanas y