La virginidad: ¿puede demostrarse?

Mujer y virginidadSe dice que eres virgen si aún no has experimentado la penetración sexual, tanto hablando de hombres como de mujeres. Pero cuando nombramos el término “virgen” pensamos sobre todo en el caso de las mujeres, pues es al que se le ha dado mayor importancia a lo largo de la historia.

Y la forma en que se suele comprobar dicho estado de virginidad existe, muy importante para ciertas culturas y religiones, es confirmando que el himen, que es una fina membrana protectora que se encuentra en la entrada de la vagina, aún sigue intacto. Pero esto no es una pista fiable, pues resulta que esa fina membrana es tan delicada que puede haberse roto por otros motivos, tales como traumatismos, introducción continuada de tampones o ejercicios bruscos o violentos. Además, suele irse perforando con la expulsión de la menstruación. Por otra parte, y como dato curioso, podemos decir que también se conocen casos de hímenes tan flexibles que no se rompen con la introducción del pene.

El himen está hecho de un tejido en general muy delicado y, como ya hemos dicho, se encuentra a la entrada de la vagina. Se origina durante el desarrollo fetal, cuando la vagina es aún un conducto cerrado, y se termina de formar poco antes de que el bebe nazca. Es entonces cuando adquiere sus peculiares características en cuanto a grosor o elasticidad, que no son las mismas para todas las mujeres.

También se dice del himen que su perforación produce una pequeña hemorragia, Hombre y virginidady con ella puede la mujer demostrar que aún no ha conocido varón. Esto es cierto en cuanto a que el himen contiene vasos sanguíneos, así que el sangrado es posible. Pero si tenemos en cuenta que no siempre es la penetración la que produce su rotura y que hay hímenes muy gruesos o muy delgados, pues llegamos a la conclusión de que basarse en que se sangre con la primera relación sexual es signo de virginidad no es ni lógico ni conveniente. También hay que decir que su rompimiento para nada resulta dolorosa. Si existen molestias con la penetración, puede ser una simple cuestión de nervios debido a la inexperiencia en temas sexuales.

En cuanto a la virginidad del hombre, existen teorías que afirman que también sangra con su primera penetración al rasgarse el frenillo, pero esto no es así y, desde un punto de vista físico, no existe manera alguna de saber si un hombre ha practicado o no el coito con anterioridad.