El semen, descubre como usarlo en la cocina

En este curioso post, hablaremos de las propiedades beneficiosas del semen, y la utilización de este en la cocina.

¿Te animarías a usar semen en la cocina?

¿Te animarías a usar semen en la cocina?

El sexo también está plagado de curiosidades y las noticias que nos llegan, no dejan de asombrarnos, algunas por ser bastantes insólitas.

Ya hemos visto las propiedades beneficiosas que tendría el semen sobre la piel, que sería capaz de humectarla, borrar las imperfecciones y hasta de rejuvenecerla.

También, hemos publicado un estudio, sobre la posible propiedad antidepresiva que tendría sobre las mujeres y cómo aquellas que no tendrían una exposición al semen, o si la misma sería esporádica, tendrían mayor tendencia a la baja autoestima y a la depresión.

Y así, como el caso del aloe vera, cada vez se le descubren más propiedades beneficiosas a este fluido masculino.

Tal es así, que el libroHarvest Natural”, de un autor llamado Paul Photenhauer, plantea el uso del semen, también en la cocina, para incorporarlo en las comidas como cualquier otro ingrediente.

Algo que podría sonar a broma para muchos, pero que según su autor, sus escritos están muy bien fundamentados.

Una de las afirmaciones al respecto, es que el semen es muy nutritivo, pero además de esto, destaca su textura y lo económico de este “ingrediente”, porque es muy fácil de producir y de conseguir ya que se encuentra disponible en casi todos los hogares.

En la foto que ilustra la tapa del libro, se puede apreciar un apetitoso flan, que en lugar de estar bañado en caramelo, lo estaría en semen, o una mezcla de éste y caramelo, para disimular un poco el sabor característico del esperma.

Imagino que más allá de todas estas propiedades, sería un muy buen afrodisíaco también y una alternativa para implementar en la cocina afrodisíaca.

El libro cuesta 25 dólares y su autor, a quien sus amigos apodaran “Fotie”, es un apasionado de la cocina y me imagino también que del sexo, por habérsele ocurrido semejante idea.

Aunque suene todo muy lindo y muy saludable, todavía nos cuesta pensar en el semen como algo comestible y hasta más de uno puede provocarle náuseas en solo pensar en la idea de colocar una gotas de semen en las comidas y créanme que no los culpo, pero justamente este libro, busca desterrar estas sensaciones y aprende a verlo como un alimento más, sugiriendo “tentadoras recetas”.

No sé si después de leer este artículo, decidan incorporar al semen en sus recetas de cocina, pero por lo menos, seguro que se entregarán con mayor devoción al sexo oral.

Será cuestión de animarse a emplearlo en alguna receta ¿no les parece?

Foto: cocina de Abacería del Sur en Flickr