Fantasías sexuales femeninas

Las fantasías sexuales de las mujeres son diferentes a las de sus análogos masculinos, de la misma forma que su respuesta sexual en cuanto a excitación y orgasmo se refiere también es distinta a la de los hombres. Aunque afortunadamente hoy en día la inmensa mayoría de féminas se permiten tenerlas, algunas de ellas aún se sienten culpables si fantasean con hacer el amor con un desconocido o con personas de su mismo sexo, pues ignoran que en la mayoría de las ocasiones las fantasías no necesitan concretarse en el mundo de lo real, y simplemente pretenden enriquecer las relaciones íntimas. El contenido de las fantasías sexuales femeninas más frecuentes varía enormemente, desde tener encuentros salvajes y transgresores con extraños o famosos hasta ser amadas en lugares idílicos de forma lenta y seductora.

Las fantasías sexuales no son patrimonio exclusivo del género masculino, pues son comunes a toda persona que quiera hacer uso de sus pensamientos eróticos para acelerar e intensificar la excitación y la capacidad orgásmica. No obstante, es verdad que durante décadas la mujer no ha podido expresar libremente sus preferencias sexuales y ha adoptado un rol pasivo en el sexo, por lo que no se permitía a sí misma tener fantasías en este campo.

En la actualidad, se sabe que las damas sexualmente activas muestran casi el doble de actividad mental con contenido sexual que las que son vírgenes, demostrando que el deseo sexual se retroalimenta de fantasías, entre otras cosas. La liberalización femenina también se ha reflejadosharing the sunset en este sentido, ya que en sus ensoñaciones busca con iniciativa su propio placer, dejando atrás la etiqueta de “mujer objeto”

El escenario elegido para construirse tales ilusiones sexuales es un espacio alejado de la rutina del trabajo, las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, por eso suelen escogerse lugares como playas, selvas, palacios, lagos, etc.

En cuanto al amante, si bien puede ser alguien famoso o conocido para ellas, lo esencial no es quién, sino las habilidades amatorias que le atribuyen en sus sueños, como la capacidad para sorprender en el sexo oral o para estimular con un masaje sus zonas erógenas. De todas formas, mientras las mujeres tienden a fantasear con estrellas de cine, de música, presentadores de televisión, o amantes del pasado o del presente, los hombres tienden a imaginarse a sí mismos haciendo el amor con múltiples parejas, en público o en lugares desconocidos.


Entre las fantasías más temidas o que despiertan algún grado de culpabilidad por parte de algunas féminas encontramos:

  • Hacer el amor con algún desconocido es una fantasía que ha podido hallarse en el 21% de las mujeres. A veces se trata de alguien conocido del entorno inmediato, al que suele ver ocasionalmente en el trabajo, en el barrio, o en el metro. Algunas lo viven como un indicio de infidelidad, pero ya os explicábamos en un artículo anterior que es algo que pertenece al ámbito de la intimidad y de los deseos, una herramienta más para desarrollar la autoconfianza y el placer, que generalmente permanece en el mundo de las ideas.
  • Imaginar relaciones sexuales con personas del mismo sexo. Es una fantasía que han tenido alguna vez el 18% de las mujeres. Esto es algo que inquieta algunas damas heterosexuales, quienes piensan que pueda ser señal de un conflicto con su orientación sexual, pero tener fantasías bisexuales es perfectamente compatible con tener relaciones heterosexuales.
    Fantasear con el mismo sexo siendo hetero es más común entre las mujeres que entre los hombres, ya que las primeras, culturalmente expuestas al patrón de belleza femenino, son capaces de admirarlo y expresar que una mujer es bella sin resistencias homofóbicas.
  • Otra de las fantasías que con posterioridad genera cierta preocupación es fabular con ser obligada a tener relaciones sexuales con conocidos o desconocidos, lo cual ha estado en la mente del 19% de la población femenina. Hemos de dejar claro que sólo se trata de una fantasía que implica excitarse mediante el juego de la indefensión. Esto es algo que utilizan muchas parejas en sus encuentros íntimos, pero no tiene absolutamente ninguna relación con desear (ni directa, ni indirectamente) ser víctima de una violación o de justificar el ser violada.pierna con liga

  • Relacionada con ésta, la fantasía de presionar a alguien a tener relaciones sexuales sin su consentimiento o con un asentimiento forzado es casi inexistente entre las señoras (tan sólo el 3%), lo que contrasta con el mayor porcentaje de hombres que sí la tienen. Esto podría explicarse por la iniciativa sexual que aún predomina en los varones, ya que forzar a terceras personas a mantener sexo implica ser más activo que receptivo.

Por otra parte, existen otro tipo de fantasías que se viven con naturalidad con mayor frecuencia porque se pueden incorporar fácilmente a la realidad de sus relaciones de alcoba. A continuación os mencionamos algunas de ellas:

  • Muchas mujeres disfrutan imaginando que tienen el rol de “chica mala” en el sexo, permitiéndose ser más activas, seductoras y explosivas que en otras ocasiones. En esta inventiva incluyen lencería y juguetes eróticos que cotidianamente están ausentes en sus encuentros reales. Además, sueñan con utilizar un léxico más obsceno y atrevido, y que su pareja también emplee un vocabulario más trasgresor.
  • Otro ejemplo es hacer el amor de manera más salvaje o brusca: rompiendo la ropa interior, en el suelo o en la mesa, en el ascensor, en un baño público, con movimientos pasionales y rápidos que se distancien de la rutina sexual de sábanas suaves y besos tiernos. Algunas pueden imaginar actividades con un componente más agresivo como ser atadas de manos, ser azotadas o azotar suavemente en nalgas, arañar o ser arañadas en la espalda, etc.
  • Contrariamente a la anterior, también es muy habitual que fantaseen con sexo lento en un lugar idílico y tranquilo (playa, hotel de ensueño), en el que su pareja se recree en todas y cada una de las zonas erógenas de su cuerpo, recorriéndola con caricias y besos. Un momento erótico donde la ropa sea retirada de forma gradual y la seducción se produzca de forma progresiva.

Foto1: Rabataller
Foto2: Tiago Zaniratti

Ya hay 5 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • laura
    07 sep 2008

    ok

  • Luis
    11 mar 2009

    He leído de manera mu atenta el artículo y me pareció por demás interesante. Yo tengo una duda que va relacionada con el tema. A mi mujer le gusta que yo le cuente lo que pienso mientras hacemos el amor. Pero muchas veces mi mente está en blanco, es decir, estoy concentrado en el acto y termino frustrándole el deseo. Quisiera saber qué tipo de cosas decirle… yo muchas veces me limito a descripciones pero no sé si eso satisfaga su petición. Ella gusta mucho de éso. De que le hable por teléfono o bien que le diga qué es lo que quiero hacerle o bien qué tengo ganas de que me haga… hay veces que mi ternura al respecto queda fuera de lugar pues ella me pide otra cosa. Hasta me bromea al respecto pues me dice que ella busca algo más “agresivo”, nada de lento ni romántico. Gusta de tener variantes en la brusquedad para iniciar el acto o de simular situaciones que sean distintas a las de rutina. De modo que me gustaría recibir algún consejo. Qué tipos de cosas son las que le podría decir (sé que es algo muy personal pero me refiero a algo en general) y qué variantes son las que pueden ser las adecuadas para satisfacer a mi mujer. Pues no hay nada que me guste más que complacerle pero muchas veces no es falta de imaginación sino más bien de orientación al respecto. Ojalá haya algún artículo al respecto o sugerencias pues debe haber muchas personas que gustan de lo mismo y sería muy útil ayudarnos. Saludos y felicidades por los artículos tan apropiados y profesionales.

  • Pedro
    24 ago 2009

    Holaa.. yo queria deja una fantasia que tengo jajaja
    Bueno ahy va.. lo mio seria.. tener unas de esas bolitas anales o inexpulsables.. en el ano.. mientras estoy comprando en el super.. o en la escuela.. mientras dan clases.. jaja eso seria genial.. y tambn me gustaria que mi novia.. tenga uno en la vagina pero con bivrador.. y que yo lo active a distancia.. jaja que bueno seria estar los don en clase.. y hacerla vibrar cuando el profe le pregunta algo jajajajaja Bueno espero les aya gustado mi fantasiaaa :P

    Besos.. :D:D

  • Juan Dominguez
    29 mar 2010

    Si, una fantasía que tengo es que ella tenga insertado en su ano, un dilatador, en la vagina otro pequeño vibrador o dildo. Y juntos ir a cenar, vestidos muy sexy (ella con minifalda o pollera con amplio tajo). Y yo con un estimulador anal. Todo para sentirnos calientes, muy calientes!!!!

  • Goethe
    08 abr 2010

    Hola Luis:

    Tú preguntas que qué es lo que quisiera escuchar tu esposa cuando están teniendo relaciones sexuales? De hecho ella te ha dado una respuesta: algo agresivo.
    Pero lo que ella quiere es que le NARRES UNA FANTASIA. Es decir que le digas que es otro el que la está penetrando y le des detalles para que se súperexcite o que tú estás penetrando a otra (esto debe ser con cuidado). O bien decirle que es una mujer quien está besando su cuerpo y con quien se está enredando en la cama…
    Hay infinidad de cosas y además ya necesita palabras “sucias”, eso quiere decir agresivo.
    Inventate fantasía muy atrevida, y si no tiene un orgasmo en menos de un minuto, puedes regresar a reclamarme.
    Saludos

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