Huacos eróticos, el sexo ancestral al detalle

Existió una cultura en el Perú llamada Mochica que es famosa mundialmente por ser las primeras en dejar testimonio de la sexualidad explícita en cerámica. Revisemos esta interesante historia.

La sexualidad es una de las conductas más arraigadas en el hombre, con o sin represión de por medio, es un rasgo muy fuerte dentro de la naturaleza humana. Incluso muchos clérigos han sido descubiertos en varias ocasiones rompiendo los votos de castidad a favor de su naturaleza. Si echamos un ojo al pasado veremos que las cosas no varían mucho y siempre encontramos testimonios y relatos documentados en un sin número de publicaciones al respecto. Todos sabemos que la lujuria estuvo presente en la edad media entre los más aristocráticos, que disfrutaban de estos placeres.

Otro caso harto conocido también es el de la civilización romana y sus conocidas fiestas en honor al dios Baco, llamadas bacanales. Sin embargo, el rigor histórico en todos estos casos únicamente está representado por la tradición oral y la tradición escrita y uno que otra aventurada muestra pictórica, y, en muchos casos, plasmadas varios años después de ocurridos los acontecimientos mismos. Si queremos buscar los primeros antecedentes con pruebas tangibles realizadas en la época misma, debemos descubrir América antes que Cristóbal Colón. Me explico. En el continente americano, existió una cultura que se distinguió por su adelanto en el campo de la sexualidad, me refiero a la sexualidad abierta y sin tapujos, con total anuencia de las autoridades y bajo casi cualquier forma de expresión, sean relaciones heterosexuales u homosexuales y podríamos pensar incluso en prácticas sexuales grupales. Un hecho que sin duda sería el paraíso mismo, imaginado por algunos y el infierno detallado para otros tantos rigoristas.

La cultura a la que me refiero fue previa a la legendaria cultura Inca e igualmente se asentó sobre territorio del Perú. Esta cultura era llamada Mochica y tuvo bajo su dominio la parte norte del actual territorio peruano, lo que viene a ser los departamentos de Trujillo y Lambayeque prácticamente, con dominios que se extendían un poco más allá de los citados departamentos.

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Imagen tomada de Flickr por fabrizzio lorusso

La cultura Mochica tuvo su registro histórico durante los años 100 a 800 siempre después de la era cristiana. Era un estado teocrático-militarista con una sociedad divida en tres niveles: la aristocracia militar bajo el mando del Ciequich que tenía bajo su mando directo a los nobles llamados Alaeq, siempre representados con cabezas de felinos. Dentro de esta misma sociedad estaba la casta sacerdotal, representada por cabezas de zorro. Y el tercer grupo social estaba representado por el pueblo, dentro del cual había artesanos, pescadores y agricultores, todos representados por cabezas de lagartija.

Los Mochica siempre destacaron en cerámica y son conocidos mundialmente por sus logros en este arte y fundamentalmente porque son los creadores de los llamados huacos eróticos, piezas únicas en su género y que son fieles testigos de cómo se vivía la sexualidad dentro de esa cultura y en ese tiempo. Es sorprendente ver el trabajo de estos maestros artesanos con figuras tan detalladas y explícitas que incluso les valió ser censurados hasta no hace mucho. Incluso hasta los años sesenta del siglo veinte, estos huacos eróticos apenas eran vistos por científicos y estudiosos locales de elite y uno que otro académico extranjero que llegaba al Perú a realizar estudios sobre la materia. Era de suponer pues hasta entonces eran considerados huacos pornográficos por su temática tan vistosa y habría que sumar a este contexto la fuerza que la Iglesia aún ostentaba por aquellos años. Uno de los detalles más particulares de estos huacos es el reconocimiento que hacen los Mochica hacen del clítoris, a partir del cual se puede deducir que esta cultura veía al sexo bajo el lente del placer y no de la pura reproducción. Igualmente los falos son exagerados en tamaño en muchos casos, otorgándole un aura de poder y dominación. Por cierto que la virginidad no era considerada un mérito dentro de los Mochica ni en el horizonte posterior representado ya por los Incas. En este caso, solamente las vírgenes consagradas al Inca y al Sol eran validadas por así decirlo.

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Imagen tomada de Flickr por arturo gomez

Las estadísticas hablan de casi un 40% de estos huacos eróticos representando coitos homosexuales y un 21% corresponden a coitos anales. Estos datos pueden hacer pensar o suponer que hubo gran cantidad de homosexuales dentro los Mochica, sin embargo, habría que tomar en cuenta el hecho de que la gran mayoría de estas piezas de cerámica fueron destruidos durante la hegemonía virreinal y más aún cuando llego el Santo Oficio a la extirpación de idolatrías y aberraciones. Para mayor precisión y rigor, debemos decir que esta estadística corresponde al estudio de los huacos eróticos que sobrevivieron a esta destrucción masiva del arte. Otro detalle llamativo dentro de estos huacos, es el número limitado de posturas para realizar el acto sexual, sumando un total de ocho. De nuevo, debemos tomar estos datos con pinzas siempre teniendo en cuenta que esta estadística es hecha sobre las piezas sobrevivientes. Si usted viaja al continente americano puede apreciar estas piezas originales en el museo Larco Herrera y en otros tantos museos peruanos. Actualmente se expenden replicas de estos huacos en conocidos portales de Internet con un valor relativamente cómodo pues el valor de un original sí que sería muy costoso y muy probablemente de origen ilegal y penado por la ley.

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Imagen tomada de Flickr por arturo gomez

La sexualidad siempre estuvo presente en nuestra sociedad pero si miramos en las civilizaciones antiguas, notaremos que siempre estuvo asociada a las esferas dominantes, a la aristocracia. Claros ejemplos de esto los encontramos en las civilizaciones romanas y en la cultura egipcia. Igualmente más adelante, ocurrió lo mismo en la edad media. Por otra parte, estos mismos aristócratas se escandalizaban si veían a su pueblo en medio de estas prácticas. Los Mochica se adelantaron a su tiempo y vivieron una sexualidad plena que alcanzó a todos sus niveles sociales.

Ya hay 2 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • geovani
    06 dic 2009

    el sexo es lo mejor y creo q debe ser recomendado a los menores de edad para que puedan experimentarlo y asi sentir el placer

  • puma
    03 feb 2010

    Por eso me siento orgulloso de mis antepasados…cacheros como yo.Ojo en los huacos yo no he visto relciones homosexuales ah en grupo sí.

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