Sexo underworld: El dogging

En la sección underworld, toca revisar lo que es el mundo del dogging en la práctica sexual.

La primera vez que uno tiene sexo en un auto es muy difícil de olvidar. Es más no recuerdo la primera vez que tuve sexo pero sí recuerdo al detalle la primera vez que lo hice al interior de un automóvil. Para comenzar, aquella noche sólo prometía un poco de baile, una buena conversación y unos cuantos tragos. Había quedado en visitar a una amiga en su casa, pasar un rato allí y luego salir a bailar. Llegué puntual pero parece que en mal momento porque ella había tenido una pequeña discusión familiar y me pidió que por favor saliéramos de inmediato. Tanto mejor para mí. Fue así que subimos a su carro y ella manejo sin rumbo. Aún estaba cortada por su discusión así que le animé a comprar unas cervezas y estacionarnos en algún lado para que se pudiera desfogar.

Nunca creí que el desfogue iba a ser tan satisfactorio para ambos. El hecho es que nos estacionamos en una playa, la vista del mar pareció calmarla y pronto ya estábamos entrelazados en besos y caricias. Era apenas nuestra primera cita y era nuestro primer contacto físico. Había bastante química y le propuse prolongar los acontecimientos iniciales. No me dijo nada, simplemente encendió el auto y empezó a conducir. En ese momento pensé que había elegido las palabras incorrectas pero para mi sorpresa, avanzamos poco más de un kilómetro y nuestro auto ingresó a otra playa cercana ante unas linternas que juguetonamente nos marcaban el camino de ingreso. La noche parecía propicia.

perro-por-shhexycorin.jpg

Imagen tomada de Flickr por shhexycorin

Al ingresar, pude ver que había otros tantos autos aparcados, misteriosamente todos con los vidrios empañados. Recién al estacionarnos pude ver que varios de estos autos se balanceaban de un lado a otro.


Habíamos llegado a un improvisado motel en que los asientos del auto iban a ser nuestro soporte. Todo empezó bien pero pronto vimos que la afluencia de autos se incremento a gran velocidad, casi no había esópico respetable y ya muchos habían bajado sus vidrios, otros caminaban entre los autos, muchos mirones estaban cerca y la situación se cortó. Así no podía concentrarme. En ese momento no sabía que estaba en medio de un dogging y probablemente mi acompañante de turno tampoco. Tuvimos que retirarnos y buscar la ortodoxia de un buen hostal. Al cabo de muchos años –porque probablemente el término aún no estaba acuñado o no llegaba a mi región- me vine a enterar del término dogging y de lo que éste implica. Podemos definir al dogging como el sexo en público. Generalmente parques, estacionamientos y sobre todo lugares apartados de centros poblados son escenarios ideales para un dogging. Los participantes por lo general no se conocen, y es aceptada la participación, así como el simplemente asistir en calidad de observador.

Al parecer, el término surge del anglicismo utilizado para hacer alusión al acto de pasear al perro ya que muchos de los concurrentes asisten como quien no quiere la cosa poniendo como pretexto el estar paseando a su perro en caso las autoridades los descubran. Esta práctica sexual ha surgido en Inglaterra y es más o menos reciente, parece ser que el 2003 se marca como punto de inicio del término ya que la práctica al parecer data de la década del 70. Sin embargo, la práctica es cada vez más difundida y se ha extendido a gran parte de la Comunidad Europea, siendo España uno de los países donde más ha calado y donde se le conoce como cancaneo. El motor para la realización de estas prácticas sexuales es la Internet. En ella se encuentran foros especializados en el tema del dogging. Allí, cientos de usuarios se registran con seudónimos y se organizan “quedadas” donde se propone un lugar apartado o alejado, lejos de la población y de las autoridades donde se pueda realizar la práctica con libertad. Los asistentes acuden con el afán de tener sexo con desconocidos o simplemente en plan de observadores, lo cual no quita que ya en medio de la acción se animen a participar.

pareja-por-srta-ling.jpg

Imagen tomada de Flickr por Srta. Ling

Por lo general, el dogging termina en una gran orgía con el consiguiente riesgo de transmisión de enfermedades sexuales o de embarazos no deseados. Si bien es cierto, el dogging está regulado por sus propios participantes a través de los foros, anunciando claramente si el tipo de sexo que se dará será heterosexual, homosexual o bisexual, o bien de todo, esto no quita el riesgo de las convocatorias puesto que pueden ser falsas y urdidas por simples criminales sexuales que buscan perpetrar una violación sexual. Al parecer los practicantes del dogging se protegen a ellos mismos y son muy estrictos en los foros en donde actúan y no cualquiera puede registrarse. Además la situación se ah concentrado prácticamente en un sólo foro que reporta mas de 50 000 usuarios en España. En cuanto a las edades de los participantes, no existe una media, se sabe que hay participantes que van desde los 18 hasta los 60 años y todos con distintas relaciones. Solteros, casados, parejas eventuales, y hasta divorciados acuden juntos a participar de las quedadas de un dogging. Los participantes de estos encuentros generalmente llegan en sus autos y tienen todo un código que anuncia su grado de permisibilidad. Por ejemplo una ventana entreabierta significa que pueden ser observados y hasta tocados por alguna mano. Una puerta del auto abierta significa que pueden aceptar participación. ¿Participaría usted en un dogging?