Adicción a la pornografía

Antes de que Internet fuera omnipresente en todos los aspectos de nuestras vidas, la adicción a la pornografía afectaba a hombres solitarios que aún dependían de sus madres. Sin embargo, con la llegada de la World Wide Web, se ha aumentado el margen de adictos, afectando a hombres aparentemente normales en todos los ámbitos de la vida.

Antes de que Internet fuera omnipresente en todos los aspectos de nuestras vidas, la adicción a la pornografíaafectaba a hombres solitarios que aún dependían de sus madres. Sin embargo, con la llegada de la World Wide Web, se ha aumentado el margen de adictos, afectando a hombres aparentemente normales en todos los ámbitos de la vida, como es el caso del actor David Duchovny o un predicador de Australia, que fingió tener cáncer para encubrir su adicción a la pornografía.

La adicción a la pornografía sí es un problema

La identificación de un adicto. Aunque la adicción a la pornografía no figure como un trastorno mental como pueden ser la adicción a las drogas o el juego, los terapeutas están empezando a tomarse en serio esta condición. Los criterios para determinar si un paciente es adicto a la pornografía son muy similares a los que se utilizan para identificar otras adicciones, siendo generalmente la dependencia. Si esta condición influye en el trabajo, una relación, vida familiar o interacciones sociales, es un problema. Algunos adictos a la pornografía no pueden funcionar sexualmente sin el estímulo de ésta. La adicción a la pornografía puede considerarse parte de una adicción al sexo más extensa.

Disponibilidad y comienzo temprano. Ahora es más fácil que nunca conseguir pornografía. Un hombre ya no necesita ni siquiera el valor para entrar en una tienda de películas para adultos, ahora sólo necesita descargar el contenido de la red. Internet es sin duda el principal culpable de la explosión de la adicción a la pornografía. Un estudio publicado en la revista Pediatrics indicó que el 42% de los usuarios de Internet de entre 10 y 17 años han sido expuestos a la pornografía.

Tolerancia. Al igual que un alcohólico necesita cantidades cada vez mayores de alcohol, ya que su tolerancia va en aumento, un adicto a la pornografía necesita formas más extremas e inusuales de pornografía según se desarrolla la adicción. Es posible que la conducta sexual desviada pueda ser provocada por el contenido pornográfico.

Dinámica de grupo. Los grupos de apoyo y programas de 12 pasos para la recuperación de adictos están apareciendo por toda la red. Aunque resulta ilógico recurrir a la red para obtener ayuda sobre un problema que probablemente ha comenzado ahí. Muchos adictos han encontrado el consuelo y la curación tras compartir sus historias y hablar con otras personas de la misma condición.

Terapia. La mejor manera de hacer frente a cualquier tipo de adicción es buscar la ayuda de un terapeuta cualificado. Ni la adicción al sexo ni a la pornografía son consideradas un trastorno mental oficial, pero son conductas que pueden tener graves efectos en la propia sexualidad y pueden ser perjudiciales para el funcionamiento social.

Guardar el porno. Para la mayoría de nosotros, ver pornografía es un placer ocasional. Pero para aquellos que se ven obligados a utilizarla constantemente, puede representar una verdadera trampa mental, emocional y física. Con una combinación de terapia, filtros en Internet e investigación, se puede superar.