¿Te hace falta testosterona?

Los hombres miran y desean a las mujeres debido a su nivel de testosterona, la cual debe mantenerse en un flujo sostenido… pero ¿qué ocurre cuando estos niveles hormonales bajan? Pues eso es lo que comentaremos en este artículo

La hormona que hace que los hombres miren y deseen a las mujeres se llama testosterona, la misma es la responsable directa de la manera en que normalmente crecen y se desarrollan los órganos sexuales del hombre y también del mantenimiento de las características sexuales de manera secundaria.

Sin embargo, si no se tiene la suficiente cantidad, los hombres comienzan a sentirse deprimidos, ansiosos y además, sienten un embotamiento intelectual que los lleva a desarrollar una actividad sexual muy baja. Además, los bajos niveles de esta hormona pueden hacer que la masa muscular decaiga y por tanto, también la fuerza, es decir baja la tonicidad en la parte superior del cuerpo y empieza a engordar la zona abdominal.

De otro lado, existe un cuadro que se conoce muy poco, se llama “deficiencia de andrógenos” y se da cuando los tejidos corporales no presentan suficiente exposición a la testosterona para que puedan funcionar de una manera normal. Pero, para todo hay solución y es que con una Terapia de Reemplazo de Testosterona (TRT), se pueden subir los niveles más bajos de esta hormona y llegar a ser regulados y también modificados.

¿Cuáles son los grupos de riesgo?
Aunque es claro que los hombres jóvenes no sufren usualmente de deficiencia de testosterona, algunas veces se pueden presentar algunas patologías que atentan en contra del organismo para que este no produzca de manera normal testosterona y esto puede presentarse en cualquier edad.

Así, de acuerdo con los especialistas, uno de cada 200 hombres que tienen menos de 60 años sufre de baja cantidad de andrógenos.

A decir verdad, los hombres disminuyen su producción de testosterona con la edad, eso usualmente ocurre a partir de los 40 años, es decir que cada año van disminuyendo un 0,3% de sus andrógenos.

De esta manera, se ha podido estimar que hasta un 20% de hombres de más de 60 años tendrán que experimentar una baja en la producción de testosterona que en realidad, es una cantidad bastante representativa como para que pueda diagnosticarse una deficiencia en la producción de andrógenos.

Así, existen algunos debates acerca de lo que se le llama “andropausia” o “menopausia masculina” lo cual es un cambio que se va dando de manera mucho más gradual y también sutil a diferencia de la menopausia en el caso de la mujer.

Sin embargo, aún hoy en día existe la discusión acerca de si se debe remediar la disminución natural de los niveles de testosterona o si el TRT debería solamente hacerse en casos extremos. De hecho, lo mejor es que si su doctor le ha diagnosticado esta deficiencia, usted pueda seguir el tratamiento adecuado, por lo que el TRT no es la solución para hombres de avanzada edad.

El diagnóstico
Para poder saber si una persona está pasando por una deficiencia de andrógenos y qué la puede estar causando, lo mejor es que su médico le mida la cantidad de testosterona en su sangre a través de exámenes de sangre apropiados.

Sin embargo, además de esta medición de testosterona, algunas veces el médico también mide el nivel de prolactina para poder asegurarse de que su glándula pituitaria funciona de manera normal. De otro lado, también podrían ser necesarios otro tipo de exámenes de sangre y también de tiroides.

Así, es bueno saber que los niveles normales de testosterona deben encontrarse entre 250 y 800 nanogramos por decilitro de sangre. Sin embargo, es usual que en una misma persona los niveles varíen de acuerdo al momento en que se toma la prueba (la hora del día), la estación y también el ejercicio que haya desarrollado. Así, el médico deberá hacerle un examen físico completo para poder determinar si está o no sufriendo de algún trastorno.

También lo puede hacer uno mismo
Si desea medirse el nivel de testosterona por su propia cuenta, existen diferentes maneras para llevarlo a cabo. De hecho existen algunos equipos disponibles para poder medir el nivel de andrógenos en la sangre, simplemente debe juntar una muestra de saliva y enviarla al laboratorio para que pueda ser analizada. De esta manera, en el laboratorio se podrán identificar cualquier desequilibrio que haya en sus hormonas en su sistema y por tanto, le recomendarán las soluciones para poder normalizar su nivel de testosterona.

Cuales son las causas que contribuyen a un bajo nivel de andrógenos
Existen diferentes:

  • Uso de medicamentos, sobre todo los que se usan para tratar la depresión o los trastornos mentales
  • El alcoholismo
  • Las quimioterapias o tratamientos por radiación contra el cáncer que se encuentran en dirección a los testículos o que los pueda dañar
  • Diferentes enfermedades crónicas
  • Un mal funcionamiento de la glándula pituitaria (la cual se encuentra en el cerebro y la responsable de la producción de sustancias que regulan la fabricación de hormonas desde el cerebro hasta los testículos)
  • Tener hemocromatosis (es decir, hierro en la sangre)
  • Sufrir de hipogonadismo (esto se da cuando los testículos no pueden producir los niveles altos de testosterona; también se le conoce como deficiencia de andrógenos o esperma o espermatogénesis)
  • Sufrir enfermedades inflamatorias como la sarcoidosis (es decir sufrir de una condición que causa daño o infección en los testículos)
  • Sufrir de enfermedades que comprometen el sistema inmunológico como el SIDA.

Cuales son los síntomas de un bajo nivel de testosterona
Tenga claro que el diagnóstico de una baja producción de testosterona sólo puede ser hecho por un médico a través de un examen completo. Por lo que si usted está sospechando que puede estar sufriendo de insuficiencia de andrógenos, lo mejor será que consulte con uno. Sin embargo, a continuación le presento una serie de síntomas que se sienten los que experimentan estos síntomas:

  • Ansiedad o cambios de temperamento
  • Bajo rendimiento sexual
  • Depresión
  • Descenso de la densidad ósea
  • Disfunción eréctil
  • Niveles elevados de colesterol
  • Obesidad, sobre todo a la altura de la cintura
  • Problemas de concentración o memoria