Pegging: cambio de roles sexuales

En este post, conoceremos una de las tantas prácticas sexuales.
Hablaremos del pegging, cambio de roles sexuales o bend over boyfriend.
Conoceremos de qué se trata, como se practica y cuales es el sentido de la misma.
Una práctica que no todo el mundo estará dispuesto a llevarla a cabo, pero que resulta interesante saber en que consiste.

Hombre y mujer pueden cambiar sus roles

Hombre y mujer pueden cambiar sus roles

Seguimos metiéndonos en el gran universo de las más variadas prácticas sexuales, que a decir verdad son más de las que me imaginaba, y hoy le toca el turno al pegging. Cambio de roles sexuales, pegging, bend over boyfriend… con todos estos calificativos se conoce a esta práctica, que cada vez más parejas de heterosexuales se anima a experimentar.

El pegging consiste en la penetración por parte de la mujer a su pareja (hombre), con una prótesis, dildo o arnés sexual. Es una práctica que le da a la mujer el rol de dominación, quedando el hombre en una total postura de sumisión. Y muchas de las parejas van juntas al sex shop para elegir el modelo, color y tamaño del juguete que servirá para darle placer a ambos y jugar aunque sea por un rato, con el cambio de roles.

Seguramente muchos de los hombres que estén leyendo este artículo, verán esta práctica casi como aberrante y por nada del mundo aceptarían “jugar este juego” y esto debido a la cultura machista reinante y por temor a ser juzgados como homosexuales.

Pero lo cierto es que, como toda práctica innovadora, sólo persigue el objetivo de salir de la rutina, vivir nuevas experiencias sexuales y, por qué no también, enriquecer la vida sexual y de pareja. En el caso de la mujer, la satisfacción sexual puede darse a través de la penetración, si se está utilizando un arnés doble, es decir mientras penetra a su pareja, es penetrada a su vez, por el juguete sexual, o por una satisfacción psicológica, por el sólo hecho de penetrar y satisfacer a su hombre.

En tanto en el hombre, la estimulación es anal o prostática, y también por la excitación que le despierta el hecho de ser penetrado por una mujer. Hay una gran variedad de arneses sexuales disponibles en el mercado, los más comunes son con cinturón, pero también existe un modelo sin cinturón, que cuenta con un extremo para introducir en la vagina, y de este modo poder penetrar. También los hay con varias velocidades e intensidades.

Por supuesto los arneses sexuales también son muy utilizados en las relaciones de parejas lesbianas, siendo en este caso un poco más aceptado que en el caso de cambio de roles entre un hombre y una mujer, sobre todo por el tabú del sexo anal.

Una práctica que si bien no es para cualquiera, ya que requiere de una gran apertura mental, es una buena alternativa, si lo que buscas son nuevas experiencias en la cama. ¿Te animarías a practicar pegging?

Foto: pegging por kainr en Flickr