Bareback, sexo a pelo

El Bareback es una práctica sexual donde el requisito es no usar condón. Exponerse al riesgo de contagio de ETS, especialmente el HIV, se ha transformado en un hábito para algunas minorías homosexuales. Sin embargo muchos heterosexuales también encuentran en estas conductas un desafío excitante. Es importante despertar conciencia y sensibilizar a todos sobre los verdaderos riesgos de estos comportamientos temerarios que nada tienen que ver con el derecho a la libertad o autonomía sobre la propia sexualidad.

Antes de que apareciera el SIDA, el preservativo era utilizado como método anticonceptivo en heterosexuales que buscaban evitar la concepción. Pero su uso se generalizó luego, cuando se transformó en el único medio de prevención de contagio de ETS, especialmente HIV. Es así que para los jóvenes el uso del condón se ha vuelto común: han iniciado su vida sexual sabiendo que la protección es sine qua non.

Sin embargo, existen personas que, por diferentes razones, necesitan exponerse a situaciones peligrosas, desafiando leyes, buscando un límite, buscando placer de forma temeraria, son personalidades complejas, con una enorme dificultad para diferenciar goce de riesgo.

Así aparecen prácticas osadas, como el bareback, que promueve sexo sin protección, particularmente cuando alguno de los participantes es portador de HIV. Esto supone para ellos un ingrediente para hacer más excitante la sexualidad, por la descarga de adrenalina que conlleva. El término Bareback significa “montar sin silla o a pelo” (bareback horseriding). “Bare” quiere decir desnudo o al descubierto y back es espalda o parte trasera. Algunos de quienes lo practican prefieren usar el término “raw”, que significa a pelo o al natural.

Otros nombres que recibe esta actividad es skin to skin: piel contra piel o raw sex: sexo crudo o salvaje. En Francia también se la llama no kapote: sin forro. Es una práctica que se presenta con frecuencia en el sexo (homosexual o heterosexual) casual o anónimo, pero particularmente entre minorías gay.

Existen algunos términos relacionados con el bareback:
Barebacking parties: reuniones de sexo grupal donde no está permitido el uso de preservativos. Existen a su vez subcategorías:
All positive barebackingparties, donde todos son serpositivos.
All negative barebacking parties, donde todos son seronegativos.
Bug chasers: personas que buscan ser infectados por el HIV.
Gift givers: personas seropositivas que desean infectar un bug chaser.
The gift: el HIV.
Conversion parties: reuniones de sexo grupal en las que los bug chasers buscan ser infectados por los gift givers.
Russian roulette parties: fiestas que reúnen personas seropositivas y seronegativas. Los negativos corren el riesgo del contagio durante las prácticas sexuales. Según las circunstancias, los participantes pueden saber o no con el tiempo quién es positivo y quién no.
Bug brothers: grupo de personas seropositivas.
Charged cum/ poz cum: esperma de un seropositivo.
Fuck of death: acto sexual en el que se produce la infección.

El bareback pone sobre el tapete las fantasías suicidas y homicidas que genera o que dan lugar a este tipo de actividad. El riesgo de contagio aparece erotizado. Los que participan en las fiestas bareback, y en general quienes evitan el uso del preservativo, corren el riesgo de contraen el VIH aunque crean que no ponen en riesgo su vida debido al avance en los medicamentos antirretrovirales.

Los barebacker no miden las consecuencias. Puede que los jóvenes no sientan miedo al HIV por ser hoy en día una enfermedad que se controla, permitiendo una supervivencia mucho mayor, con una buena calidad de vida. La asociación del sida con la muerte empieza a transformarse en la indicación de medicación diaria. Sin embargo, la continua mutación del virus lo hace resistente a medicamentos y por lo tanto, cada vez es más complicada su atención, por lo que debería haber más información para evitar esta percepción equivocada. Además, es necesario tener en claro que es incurable, y que los tratamientos, además de caros, no garantizan que la persona no tendrá molestias o síntomas duros de resistir.

Algunos barebakers apelan a la libre determinación, y el derecho al placer, a la autonomía en cuanto a las decisiones y elecciones sexuales o a su derecho a la intimidad. Sin embargo muchos lo practican sin nombrarlo y sin siquiera pensar en ello. A nivel social, es importante analizar las causas y motivaciones que hacen que las personas practiquen sexo sin protección, para trazar una estrategia efectiva de prevención. Pero el contagio del Sida no es sólo un problema de información, a pesar de que ésta resulte siempre imprescindible. Las campañas de prevención son necesarias, pero algo de la información no alcanza, y eso es lo que hace que algunos no dejen de exponerse a la transmisión del virus, a pesar de estar informados. El punto donde la información fracasa tiene que ver lo pulsional, con lo psicológico, con lo psíquico. Un problema individual, pero que arrastra, contagia, seduce o engaña a otros irresponsablemente.
Por ej., existen personas que se enfrentan a situaciones de baja autoestima. No piensan que valga la pena proteger su salud o su vida.

Otras posibles causas o motivaciones pueden ser:
- Dar prioridad al hedonismo y al goce egoísta.
- Vivir en la negación y creer que nunca se infectarán.
- Creer que vale la pena correr el riesgo.
- Hay quienes están totalmente desinformados y por ello despreocupados de los riesgos de las ETS: además del VIH, otras serias enfermedades pueden ser transmitidas por hacer sexo sin protección o bareback, como por ejemplo: gonorrea, hepatitis B, hepatitis C, clamidia, condilomas anales o genitales, herpes, sífilis y otras. Algunas de estas ETS son incurables (como el herpes o los condilomas anales y genitales), y muchas son potencialmente mortales (como la hepatitis B y la hepatitis C).
- Otros piensan que si la pareja fuera positivo, se lo diría. Ésta es una presunción peligrosa. Hay hombres con VIH u otra ETS, que no le dicen a su pareja en mucho tiempo. Debido al miedo a ser rechazados, o por vergüenza, o negación.
- Hay un mito muy extendido que plantea que sólo los hombres pasivos pueden ser infectados durante la penetración anal, y que por tanto es seguro hacer sexo desprotegido cuando se es solamente activo. Eso no es verdad. En realidad, al tener sexo con una persona infectada con VIH o cualquier ETS, el activo está en alto riesgo, tanto como lo está el pasivo.
- Muchos hombres gays piensan que el VIH es algo inevitable, algo que sucederá tarde o temprano. Creen que buscar permanecer VIH negativos es demasiado estresante, y finalmente se permiten ser infectados a fin de acabar con el miedo. Hay incluso los que creen que ser VIH positivo es parte del hecho de ser gay, es una consecuencia lógica y natural.
No se puede justificar, pero sí tratar de comprender qué es lo que puede llevar a una persona a someterse al peligro de enfermar tan gravemente y/o contagiar a otros.
Si bien es cierto que cada uno puede decidir qué hace con su vida, en particular con su sexualidad, sin embargo, toda actividad sexual debe tomar en cuenta los derechos de aquellos con quienes se comparte esa actividad. Con una actitud de respeto mutuo.
Tratar el tema supone hablar de la sexualidad de las personas seropositivas, una problemática oculta. La sexualidad de personas infectadas con sida es uno de esos temas tabúes, como la sexualidad de discapacitados físicos o mentales.

Y es para prevenir que es necesario estar informado y conocer. Para disminuir los riesgos es necesario saber cuáles son las estrategias a utilizar, para hacer elecciones más claras, por lo tanto, más libres.
Recuerda, si amas la vida, protégela. Si quieres tu cuerpo, relájate y disfruta, pero no atentes contra él. Si en realidad te amas a ti mismo, usa y exige el uso de preservativo.

Fotos:

http://www.artistasdelatierra.com/Europa/Espa%F1a/Catalunya_Girona/La_Escala/foto_1285.htm

http://www.artistasdelatierra.com/Europa/Espa%F1a/Extremadura_Badajoz/badajoz_ciudad/foto_14425.htm