Cambios morfológicos que se producen en los genitales de la mujer

Los cambios morfológicos que se producen en el aparato genital femenino durante el embarazo.

El embarazo, trae consigo una gran cantidad de cambios tanto a nivel físico como psíquico.

De los primeros hablaremos en esta oportunidad, sobre todo trataremos sobre los cambios morfológicos que se producen a nivel de los órganos genitales de la mujer durante el embarazo.

Y uno de los primeros cambios y transformaciones, son a nivel de las mamas, que se manifiesta con un considerable aumento de tamaño de las mismas, desde los primeros días de embarazo; volviéndose éstas, más sensibles, manifestándose con una sensación de tensión y a veces hasta de dolor.

En tanto la aréola, se hiperpigmenta, ensanchándose hasta constituir la aréola primaria, para luego pasar a ensancharse aún más hasta conformar una secundaria.

Desde el segundo mes de embarazo, pueden observarse en las mismas, unas protuberancias denominadas tubérculos mamilares, que son glándulas sebáceas hipertrofiadas y que perduran por mucho tiempo después del post parto.


Por su parte, la vagina, se hace más elástica, y aumenta tanto en longitud como en ancho.

Al comenzar el tercer mes de embarazo, ésta se alarga, ya que es tirada hacia arriba por el útero, en tanto su ensanchamiento, se debe al peso del mismo.

La mucosa de la vagina, presenta un aspecto cianótico, producto de la dilatación de los capilares.

El flujo vaginal, tiende a ser abundante, blanquecino y denso.

En el caso de las trompas de Falopio, también estas aumentan en longitud y espesor, a causa del aumento del volumen de los vasos, en tanto los ovarios, aumentan de volumen y son desplazados hacia arriba por el útero.

En el útero también ocurren cambios morfológicos y funcionales durante todo el embarazo.

Los ligamentos y la musculatura del mismo, se hipertrofian e hiperplasian, aumentando éste de tamaño, desde el preciso momento en que se produce la fecundación y anidamiento del huevo, cambiando su forma, desde la característica en forma de pera que tiene en una mujer no embarazada, hasta adoptar la forma de globo a partir del quinto mes.

La consistencia del útero, se hace blanda, mientras que la del cuello uterino se hace cada vez más resistente

La posición de este órgano, también cambia. Al comienzo del embarazo, y hasta el cuarto mes, se encuentra contenido dentro de la pelvis, mientras que a partir del sexto mes, llega a la altura del ombligo.

Otras de las características, es su extensibilidad, para adaptarse a las contracciones, presentes durante todo el embarazo y que se manifiestan en distintas intensidades.

Estos son sólo algunos de los tantos cambios que se producen en la mujer durante el estado de gravidez.

Cambios morfológicos que además producen transformaciones a nivel funcional de los órganos implicados.

Fuente: Gran Enciclopedia Médica Sarpe

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