Herpes Genital: producto de un virus

Hoy conoceremos al herpes genital, una enfermedad virósica que se transmite principalmente por vía sexual.
Esta infección padecida tanto por hombres como por mujeres, puede localizarse en vagina, pene, glande, ano, cérvix y uretra.
Conoce en este artículo, cómo se manifiesta y como puedes evitar su contagio.

Imagen del herpes simple, más común

Imagen del herpes simple, más común

El herpes genital, es otra de las enfermedades causadas por un virus, el virus herpes simple (VHS), el cual es transmitido por vía sexual.

Existen varios tipos de herpes. El más común es el tipo 1, que es el responsable de provocar lesiones vesiculares (ampollas) en la boca, sobre todo en los labios, conocidas como fiebres o herpes labial, en la cara, generalmente alrededor de la nariz, o en las conjuntivas. La infección por herpes 1, es muy común que se presente durante la infancia.

Mientras que el tipo 2, es el que produce infecciones en los genitales y es el responsable del herpes genital. No obstante el tipo 1, puede también infectar los genitales.

Me centraré en hablarles del herpes genital, el que se contagia por contacto directo a través de una lesión, localizada en mucosas (boca, labios, vagina, uretra, ano, pene, vulva).

El herpes genital además, aunque en pequeña proporción, puede transmitirse a través de contacto directo con la lesión, por ejemplo tocar una lesión e infectarse luego otra parte del cuerpo, a través de superficies contaminadas, como toallas, ropa y lavatorios; o por la saliva de personas infectadas.

El herpes genital se presenta con ampollas o vesículas, las cuales generalmente se rompen, formando llagas o úlceras dolorosas, las cuales se curan entre 7 a 15 días después, previa formación de una costra, sin dejar cicatrices.

Las lesiones, pueden picar o doler y en algunos casos ir acompañadas de fiebre, cefaleas, dolor en la ingle o en las piernas y aumento de ganglios linfáticos. Las mujeres pueden tener descargas vaginales y dolor al orinar, los hombres pueden presentar también este último síntoma. Las vesículas que generalmente son dolorosas, pueden estar enrojecidas y llenas de un fluido amarillento.

En los hombres, las lesiones suelen estar en el glande del pene, mientras que en la mujer, generalmente se localizan en el cervix, las cuales en este caso, son más difíciles de tratar y las mismas, pueden durar mucho tiempo.

Las complicaciones de esta enfermedad, son para aquellos que tienen su sistema inmunitario deprimido, como en pacientes con HIV, los que reciben quimioterapia, los transplantados, y para las embarazadas, las cuales además, pueden transmitir el virus a sus bebés sobre todo en el momento del parto, por lo que si una embarazada tiene el herpes genital, se recomienda practicar una cesárea.

El herpes genital no se puede curar, pero con tratamiento, se pueden mejorar mucho los síntomas. Una vez que el virus ingresa al organismo, allí se queda por el resto de la vida, en forma latente o presentando brotes repetidamente. Como en otras enfermedades de transmisión sexual, el uso del preservativo es una importante arma para evitar el contagio.

Foto: Herpes simple por sugree en Flickr