El poder del chi

El chi protege, mantiene y transforma el cuerpo en cualquiera de los estados de la vida, se relaciona con los chakras y con su correcto equilibrio hace que la actividad sexual se vuelva además de placentera, también curativa.

chakras.jpgEn la filosofía oriental se le concede un gran valor el poder entender lo que son las energías del cuerpo, es decir lo que los chinos comúnmente llaman chi o lo que se podría traducir como “vitalidad”. Este chi mantiene, protege y también transforma el cuerpo en cualquiera de los estados de la vida. Es decir a través de canales que no se pueden ver, es decir que son invisibles, esta energía se relaciona con todo el cuerpo. Sin embargo, aunque el chi sea invisible se sabe que encarna una entidad física esencial para el balance armónico del yin y del yang. Sin embargo, además de estos canales hay siete áreas en donde se reúne la energía. A estos centros de energía se les llama chakras.

Por poner un ejemplo, esta energía podría ser como una manguera, donde el agua podría fluir de manera libre, es decir sin obstáculos desde el grifo hasta su salida, pero si la manguera estuviera enredada o tal vez algo la bloqueara, entonces, el agua no podría salir y tendría a regresarse. Esto es lo mismo que pasa con la energía y con los chakras ¿Cómo se aplica esto a la vida de un ser humano? Cuando ocurren enredos o bloqueos estos suelen venir de experiencias negativas que ha tenido la persona pero en su pasado, y que afectan de una manera negativa su salud física, mental o espiritual de una persona, lo que también se representa en la sexualidad.

Así, en su mayoría, los sistemas orientales de curación procuran liberar estos nudos (como los de la manguera) para que así la energía pueda fluir de manera libre a través de los chakras (que vendrían a ser como las uniones de la manguera). ¿Qué métodos utilizan para poder hacer que esta energía fluya nuevamente? Pues para que esta se reestablezca utilizan aromaterapia, acupuntura, visualización, yoga, artes marciales, tai chi así como también otras terapias para el cuerpo.

Hacer el amor hace que obtengas más chi
Veamos, dentro de los siete chakras o áreas que posee nuestro cuerpo, hay uno específicamente que es el principal centro de energía sexual, es decir el segundo chakra o sacro. Este se ubica en la parte baja de la columna vertebral, muy cerca al cóccix. Su principal funciones es regular los órganos sexuales y también la vejiga, pero sobre todo se encarga de estar atento a las emociones que tienen que ver estos órganos. De otro lado, cuando se tienen problemas con este chakra suceden problemas sexuales como la impotencia, infertilidad, pérdida de deseo y adicción al sexo, lo que puede solucionarse cuando se da un masaje en esta zona del cuerpo, es decir la energía del chakra vuelve a equilibrarse.

Para los taoístas, entre el perineo (que es la zona entre el finde la vagina y el ano) y el suelo pélvico (que es el grupo de músculos que está delimitado por las nalgas) hay una suerte de diafragma inferior del cuerpo (la parte superior separa los pulmones de la cavidad del abdomen). Así, se cree que controlando los músculos que están en esta parte del cuerpo, y también los que incluyen los del suelo pélvico, los que envuelven la uretra, el ano y la vagina (y otros músculos que reaccionan de una manera refleja), creando de esta manera un nuevo músculo o émbolo lleno de energía sexual..

Así, para la filosofía de oriente, se piensa que cuando una pareja alcanza un orgasmo entonces, se produce una energía que se extiende a través de todo el universo y a pesar de eso, no sabemos aprovecharla. A pesar de esto, la sabiduría taoísta y tántrica tratan que esta energía que se ha generado en nuestros genitales se recicle dentro de nuestro propio cuerpo y también dentro de nuestra pareja.chi.jpg

Si bien esto puede parecer algo muy fácil, en realidad es algo muy complicado, de hecho se han escrito muchas cosas sobre el tema y para muchos les ha sido verdaderamente imposible volver a obtener esta energía, el detalle es que se necesita mucho tiempo y sobre todo cambiar uno poco la mentalidad de los occidentales que siempre pensamos que el orgasmo es el fin máximo de nuestras relaciones de pareja (muy diferente a la actitud oriental, donde si bien la pareja llega al clímax este puede aparecer de mucho tiempo de haber llegado a una satisfacción muy placentera a través de masajes, visualizaciones, aromas, etc.).

De hecho, para las mujeres existen masajes en los senos que pueden ayudar a liberar la misma energía sexual y volverla curativa; lo mismo que para el hombre, también existen trabajos como el de la visualización que le ayudarán a regenerar su energía sexual.

En cualquier caso, sea como fuera la explicación, según la experiencia de muchos profesionales y personas que están muy adentradas en el tema del chi, cuando los seres humanos tenemos este “músculo” sexual muy poco desarrollado o es un tanto débil, entonces, estos tendrán problemas que ya hemos revisado y esto se debe a que no “reciclan” la energía que proviene de sus orgasmos.

Sin embargo, los occidentales tenemos la posibilidad de aprender mucho de esta tradición oriental ya que la idea principal es que a través de los masajes eróticos y sensuales que se puede volver a recobrar la sensación de unión entre la pareja. Y es que es a través de lazos como el amor, la conexión espiritual y el corazón abierto tanto a prácticas sexuales como a pensamientos nuevos que podemos alcanzar esta unidad.

Con un buen ánimo para este intercambio, la pareja puede intentar contactarse de manera profunda con los campos de la energía sexual del otro. No es algo muy complicado, en verdad todo tiene que ver con la práctica, ya que es con la experiencia que las técnicas se afinan y por tanto, el conocimiento mejora.