Enfermedades del testículo

anatomia genitales masculinosSaber que los testículos son fuente de fecundidad debería ser de conocimiento general, pues se encargan de producir las hormonas masculinas y el esperma. Se pueden lesionar fácilmente, porque no están protegidos por huesos o músculos, de ahí que siempre se recomiende que los hombres y los niños usen suspensorios al practicar cualquier deporte. Además deben examinarse mensualmente, y acudir al médico si se detectan nódulos, dolor, o cambios al tacto o la vista.

Como os hemos indicado en otras ocasiones, la autoexploración genital no entiende de géneros, y es una rutina de autocuidado que habría que integrar en la vida cotidiana de todos. Nuestra anatomía más intima también merece ser atendida, puesto que como el resto de nuestro organismo es susceptible de enfermar y sufrir alteraciones que vayan en detrimento de nuestro bienestar, salud física y reproductiva.

En este sentido, el foco de interés sobre los problemas que pueden afectar al pecho femenino es mayor que el que existe acerca de los que pueden dañar a los testículos. Las visitas al urólogo todavía no están equiparadas en frecuencia a las que se hace al ginecólogo.


Hoy queremos romper una lanza a favor de la igualdad en la información, dejando que os permitáis, sobre todo los hombres, echar un vistazo sobre algunos de los trastornos que pueden perjudicar a estos órganos masculinos.

HERNIAS. Se producen cuando una parte del intestino se inserta por una abertura de la pared abdominal y entra en la zona de la ingle o el escroto (el saco de piel que contiene los testículos). El comentario popular “del esfuerzo se hizo una hernia” refleja la creencia que hay acerca de lo que puede causarla, pero en honor a la verdad la alteración congénita de la pared abdominal es la razón que está detrás mayoritariamente.

¿Y qué implicaciones puede tener si es el escroto el lugar donde queda estrangulado el intestino?. Pues realmente importantes, ya que se puede obstaculizar el riego sanguíneo, en cuyo caso sería necesaria una intervención quirúrgica inmediata, que en general soluciona el problema fácilmente.

Si te estás preguntando cómo detectarla, tendrás que dejarlo en manos del médico literalmente, porque éste tendrá que palpar alrededor de la ingle y los testículos, al tiempo que te pide que tosas para ver si sobresale algún bultito.

HIDROCELE. Es la acumulación de líquido dentro de la bolsa escrotal, que puede darse incluso en ambos testículos (bilateral). En niños o recién nacidos la causa fundamental es congénita, nacen con una zona que permite fluir líquido del interior del abdomen al escroto.

Si aparece cuando ya es adulto es más difícil concretar la verdadera causa de que se haya generado, aunque cuando se producen traumatismos, inflamaciones o infecciones en los testículos es probable que después se ingrese progresivamente más líquido del que sale. Es una de las enfermedades más fácilmente observables por el protagonista, quien nota un aumento considerable en uno o ambos testículos, acompañado de dolor o pesadez.

A veces se puede hacer vida normal, otras por el tamaño alcanzado y las molestias asociadas requiere de una punción con la aguja para extraer el líquido, pero esto no es una solución definitiva, para ello lo mejor es la corrección quirúrgica.

VARICOCELE. Si pensabas que las varices se manifestaban sólo en las piernas, estás equivocado. Las venas que drenan la sangre de los testículos, contenidas en el cordón espermático, también pueden dilatarse en varones a partir de la pubertad (15% de la población). ecografía varicocele

Puede pasar desapercibido para el que lo padece, o bien sentir dolor, pero el examen del urólogo y una ecografía bastan para hacer su diagnóstico con exactitud. El 20% de los hombres que lo presentan tienen problemas de fertilidad, pues pueden sufrir alteraciones en sus espermatozoides: en la forma (teratozoospermia), o en la cantidad (oligozoospermia), para lo que tendrán que ser operados si quieren ver incrementada su capacidad reproductiva.

ORQUITIS. Es la inflamación del testículo causada generalmente por virus o bacterias, que empiezan a actuar sobre el epidídimo (conducto que forma parte de la vía espermática y se ubica junto al testículo) hasta extenderse al escroto. En menor frecuencia también puede aparecer asociada a enfermedades virales como la parotiditis o las paperas. En este caso cuando se presenta es notoria, puesto que lo hace con fiebre, aumento del tamaño testicular y un dolor que puede llegar hasta la ingle.

La vacunación contra las paperas es un buen método de prevención.
Pese a que no existe un tratamiento específico, pueden seguirse algunas recomendaciones para su disminución: antiinflamatorios, analgésicos, reposo, mantener los testículos elevados y aplicarles hielo durante una semana. En un porcentaje de pacientes, después de su desaparición, queda como secuela la disminución del tamaño testicular (atrofia o hipotrofia), y la afectación a la fecundidad (sobre todo si es bilateral).

CRIPTORQUIDIA. Cuando el feto se está desarrollando dentro del útero, los testículos se forman dentro del abdomen, para acabar descendiendo al madurar a través de la ingle hacia el escroto. Pero a veces puede alterarse este proceso de bajada, quedándose dentro de la cavidad abdominal o el conducto inguinal. Hay casos en los que llega a rotarse de tal manera que se crea la llamada torsión testicular, de dolor considerable.

Un testículo que no ha descendido adecuadamente (aunque sea en los primeros años de vida) puede generar problemas para producir espermatozoides, ser más propenso a sufrir traumatismos o desarrollar tumores en comparación con el resto de la población. Pensemos que para prevenir es necesario que los testículos estén accesibles a la palpación, tanto por parte del paciente (autoexploración) como del médico.

En recién nacidos es una dificultad que puede resolverse de manera espontánea durante el primer año de vida o en la pubertad. De no ser así, hay tratamientos hormonales para estimular la bajada, además de la posibilidad de lograrlo quirúrgicamente (pexia testicular).
En adultos cuando se consigue que descienda la exploración se hace más fácil, pero la capacidad de producir espermatozoides ya no mejora. Si no bajara y creara molestias, entonces habría que proceder a su extirpación.

Foto1: radioareito1
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