Epididimitis, inflamación del Epidídimo

EpididimoEl epidídimo forma parte del sistema reproductivo del hombre. Es un tubito estrecho y largo que se halla situado dentro del escroto y que, partiendo desde la parte posterior del testículo, conecta a éste con los vasos deferentes. Su función consiste en ser el lugar donde los espermatozoides maduran antes de ser expulsados con la eyaculación.

Se diagnostica Epididimitis cuando el epidídimo se encuentra inflamado a causa de una infección bacteriana cuyo origen se encuentra en el aparato urinario. Si dicha infección afecta también al testículo se denomina Orquitis.

Entre los síntomas que desencadenan estas enfermedades encontramos:

- Aumento del tamaño de los testículos con la consiguiente inflamación cursada con dolor de la bolsa escrotal.

- Alta sensibilidad tanto en el testículo inflamado como en la correspondiente zona inguinal.

- Fiebre.

- Secreciones por la uretra.

- Aumento de las veces que se necesita orinar y molestias desagradables al hacerlo.

- Dolor durante la eyaculación.

- Aparición de sangre en el semen.

Para confirmar que se trata de epididimitis se realiza una exploración de la zona y los análisis pertinentes, tanto de sangre como de orina. Puede pedirse una ecografía del testículo si, al tacto, se nota excesiva dureza en el interior.

El tratamiento, que puede durar hasta dos semanas, consiste en la administración de antibióticos, que pueden ser orales o directamente inyectados en la zona, y de antiinflamatorios. Además, se aconsejará descanso durante una semana hasta que baje la temperatura corporal y la inflamación se reduzca. También es recomendable utilizar ropa interior ajustada para que el testículo quede bien sujeto y aplicar hielo, o paños fríos, sobre él para acelerar el proceso de recuperación.

Un dato a tener en cuenta es que, Autoexploraciónmientras persista la infección, se pierde la potencia sexual y la capacidad para producir un embarazo. Pero esto no es permanente así que no hay que preocuparse. De todas formas mientras se está padeciendo de Epididimitis o de Orquitis, o de ambas al mismo tiempo, no se recomienda practicar el sexo que, por otra parte es, en estas condiciones, doloroso.

Es conveniente que el hombre se autoexplore periodicamente, para así poder diagnosticar cualquier tipo de enfermedad o anomalía que pueda surgir en su etapa temprana, y que su curación sea rápida y lo menos molesta posible. Por supuesto, la visita al urólogo debe realizarse al menos una vez al año, y antes si se observa cualquier cambio o molestia en los órganos sexuales.