La esterilidad en el hombre

Pareja buscando un bebeCuando una pareja lleva ya un año intentando que ella quede embarazada y no han conseguido resultado alguno, es recomendable que acudan al médico para que puede descubrirse qué es lo que está fallando. Puede existir algún trastorno en él, en ella, o en ambos, y, en ocasiones, la solución es muy fácil de llevar a cabo.

Hoy hablaremos de las causas que pueden provocar esterilidad en el hombre y de las posibles opciones para superar ese obstáculo en el camino hacia la paternidad.

La esterilidad del varón no es propiamente una enfermedad, sino una secuela de algo que se haya padecido. Esta secuela puede tener origen congénito o haber surgido tras algún proceso infeccioso o traumático. Enfermedades como la Varicocele o inflamación del escroto causada por la excesiva dilatación de las venas, la diabetes severa, la Acromegalia o crecimiento desproporcionado de las extremidades, la Aplasia Germinal que provoca que los testículos sean más pequeños de lo normal, las Paperas, o diversas infecciones del aparato urinario, pueden provocar que el hombre dicha esterilidad. Por otra parte, el estrés, el alcoholismo o ciertas disfunciones sexuales también pueden conllevar dificultades a la hora de dejar embarazada a su pareja.

La cuestión es que dichas enfermedades o trastornos producen azoospermia, o ausencia de esperma, oligospermia, poca calidad o cantidad de éste, o incluso directamente la incapacidad para eyacular, lo cual dificulta o imposibilita la fecundación del óvulo.

Una vez se ha acudido al médico, éste realizará las pruebas pertinentes a ambos. Entre las que se refieren al paciente masculino encontramos las que estudian su semen y sus espermatozoides. De estos se observa, a través de una prueba denominada espermiograma, si tienen o no defectos de forma, si se mueven a la velocidad adecuada y si existe cantidad suficiente.

Si se comprueba que la esterilidad del hombre es el problema, se buscará la causa y se intentará poner remedio. En caso de que se confirme que es simplemente funcional, se puede acudir a la inseminación artificial, que consiste en introducir los espermatozoides en el útero de manera no natural, o a la fecundación in vitro, que es fecundar directamente el óvulo con un espermatozoide en el laboratorio.

Si lo que ocurre es que los espermatozoides no son válidos, se les planteará la opción de recurrir a un donante de semen anónimo.

Y un último comentario: no se debe confundir esterilidad con impotencia, así que no debe existir temor ni vergüenza por parte de el varón, ni de ambos, a la hora de acudir al especialista.