Mioma Uterino

UteroEl mioma uterino es un tumor benigno que se desarrolla dentro del útero, pegado a una de sus paredes. El útero o matriz, por cierto, es el órgano en el cual se produce la gestación del futuro bebé y se halla localizado entre la vagina y las trompas de falopio.

El mioma uterino es muy frecuente pues, según las estadísticas, lo padecen, a veces sin saberlo, una de cada tres mujeres, y aunque suele aparecer en torno a los 20 no suele notarse hasta los 30 o 40 años. Surge como consecuencia del aumento descontrolado de las células musculares de la zona a causa de la actividad de los estrógenos, hormonas sexuales femeninas producidas por los ovarios.

Esta masa que se instala en el útero puede tener desde 1 centímetro de diámetro hasta un par de kilos de peso, ser uno solo o existir varios, y en ocasiones no provocan ningún síntoma, lo cual no favorece su detección. En caso de que sí lo hagan, suelen consistir en pesadez debajo del vientre y dolor en la zona pélvica, hemorragias vaginales sin motivo aparente, molestias en la micción y durante la práctica del acto sexual, y aumento anormal del abdomen.

Para su diagnóstico es necesario realizar un reconocimiento físico mediante palpación en la zona pélvica y así detectar si existen abultamientos sospechosos. Posteriormente se lleva a cabo una ecografía de ultrasonidos, con la que se verá más claramente si existen o no miomas, sobre todo cuando son de grandes dimensiones.

En cuanto al tratamiento, hay que decir que suele acudirse a la cirugía, que por otra parte, puede consistir o bien en Miomectomía, que es extraer tan solo el mioma, o en Histerectomía, operación en la cual se extirpa el útero completo. Por supuesto, la elección de una y otra intervención ha de cumplir ciertos requisitos:

Mioma uterino- Miomectomía: es posible cuando se puede llegar fácilmente a los tumores y no presentan mayores complicaciones a la hora de extraerlos. Para la mujer supone que, al conservar el útero, aun tendrá posibilidades de ser madre.

- Histerectomía: hay que recurrir a esta práctica cuando resulta difícil extirparlo por estar mal colocado o por ser un caso de mioma múltiple. También se realiza si la paciente ya no es fértil por estar en la menopausia y, por consiguiente, no necesita conservar el útero.

Otra parte del tratamiento puede consistir en la administración de antiinflamatorios no esteroideos y de un tratamiento hormonal específico.