Prevén las infecciones urinarias

La infección urinaria es un problema común, sobretodo entre las mujeres y las personas mayores. Estas infecciones suelen producirse por una mala higiene (sobretodo en las niñas) pero también existen casos de personas propensas a ello. Si sientes picor al orinar, dolores en el vientre o espalda y tu orina es de un color más oscuro que de normal… es necesario que consultes a tu médico de cabecera lo antes posible. El tratamiento consiste en un suministro de antibióticos que puede durar de tres a siete días.

Este tipo de infecciones suelen ser muy molestas

Cuando hablamos de una infección de orina se tiende a pensar inmediatamente en los órganos genitales. Sin embargo, dicha infección compete a otros órganos que también forman parte de las vías urinarias y que ayudan a recoger, almacenar o eliminar la orina. El riñón, el uréter, la vejiga urinaria y la uretra son comunes en hombres y mujeres, mientras que la próstata solo compite al hombre. Contradiciendo parcialmente el mito, las infecciones de orina no siempre se producen a causa de una mala higiene…  Hay personas más sensibles que otras a las bacterias que se instalan en el aparato digestivo, la vagina o la uretra. Normalmente nuestro organismo elimina esas bacterias sin efectos secundarios, pero las mujeres y niñas, los diabéticos así como las personas mayores, suelen ser más propensas a desarrollar dichas bacterias.

Los síntomas son claros. Si sientes una especie de escozor al orinar y debes hacerlo a todas horas aunque no tengas líquido que expulsar, puede que debas acudir a la consulta de tu médico. Otros de los síntomas frecuentes son dolor en la espalda o en el abdomen, la fiebre y los escalofríos. Aunque esto se produce en las fases más avanzadas de la infección. Al mismo tiempo, si notas que tu orina tiene un olor raro o que presenta un color demasiado oscuro o sanguinolento, se trata claramente de una infección urinaria.

El médico realizará un análisis de tu orina con tan de conocer con exactitud el tipo de bacteria que está causando la infección. Además de ello es posible que se realice una ecografía de los riñones. También puede darse el caso de que te realicen una exploración del interior de la vejiga con un instrumento adecuado para el caso y que se llama citoscopio. El tratamiento para infecciones leves no suele durar mucho tiempo. Normalmente se te recetarán antibióticos para tres días. En el caso en que estemos hablando de infecciones graves, el tratamiento puede extenderse hasta los siete días.

Recuerda limpiarte de delante hacia atrás después de orinar

Hay personas, que aún llevando una buena higiene y cuidado, son propensas a este tipo de contratiempos. Se dice que una de cada cinco mujeres que han sufrido una infección urinaria vuelve a recaer. Para las mujeres y hombres con infecciones repetidas, existen tratamientos más prolongados. En este caso el urólogo (médico que se encarga de sanar las vías urinarias) puede proporcionar al paciente un suministro de antibióticos mayor con tal de que se tome la medicación al menor síntoma de enfermedad. De esta manera se ataja el problema antes de que llegue a mayores.

Ahora que ya conoces los síntomas y las soluciones a tu alcance ante una infección urinaria, te recordamos que una buena higiene es esencial para prevenir las bacterias, sobretodo en las niñas pequeñas. El aseo genital debe de enseñarse desde la infancia con tal de evitar situaciones molestas en el futuro. Otros consejos rutinarios son el orinar siempre que se tengan ganas, limpiarse de delante hacia atrás después de hacerlo, usar ropa interior de algodón y evitar lubricantes y espermicidas.

Chica en el baño por loosepunctuation en Flickr

Papel higiénico por DereckGavey en Flickr