Cómo controlar la eyaculación masculina

Todo hombre desea que el momento de la eyaculación perdure por más tiempo, en este artículo conocerás algunas técnicas que te ayudarán a prolongar tal momento.

como-controlar-la-eyaculacion.jpgCasi todos los hombres dicen que les gustaría demorar un poco más el tiempo de la eyaculación, esto se escucha aún mucho más en los jóvenes quienes suelen eyacular con más rapidez. De hecho hay diferentes razones por las que los hombres suelen tener una eyaculación antes del momento adecuado: encuentros sexuales anteriores negativos, inseguridad acerca de su rendimiento en la cama, no saber de las señales que va dando el cuerpo y aunque no parezca cierto, un bajo grado de excitación o impulso. De otro lado, también hay que hacer hincapié en los hombres que tienen un propio concepto sobre lo que significa la palabra “precoz”: algunos piensan que precoz es una hora y otros que sin tener una erección lo hacen.

Lo primero siempre será que conozcas tu cuerpo y qué respuestas vas dando con lujo de detalles. En realidad, llega un momento en que ningún hombre puede llegar a contenerse por tanto, para que puedas llegar a controlar tu orgasmo entonces deberás ser consciente de todo lo que te está pasando en tales momentos y sobre todo, antes. En estos precisos momentos sirve mucho que te detengas y que vuelvas a empezar de nuevo. En realidad, debes saber que cuando en una sesión de quince minutos haces dos paradas es que ya estás en el momento clave de pasar a la presión del falo. Si bien, debes ser paciente, ya que podrían pasar varias semanas antes de poder hacer efectiva esta técnica.

Sin embargo, llegado el momento en que domines la técnica de la presión, entonces, debes de pedirle a tu pareja que te lleve a una excitación muy alta (si crees que no sabe cómo, entonces, enséñale a hacerlo ya que a decir verdad ella debería volverse igual de experta que tú). Por ejemplo, un día podrías pedirle que se coloque sobre tu erección y que no se mueva para nada, entonces, un día pueden estar así por unos dos minutos para que recién empiece a moverse y en la siguiente por tres, es decir debería ir incrementándose el tiempo que ella lleva encima de ti sin moverse. De esta manera tú podrías comprobar de manera más tranquila cuanto tiempo puedes durar de una manera progresiva. Si sientes que ya vas a eyacular entonces, pídele que se retire, que te haga una suerte de presión y luego, empiece el mismo proceso.

La técnica de “parar y comenzar”

Paso número uno: con tu mano completamente seca, trata de masturbarte durante unos quince minutos pero sin llegar a eyacular. Debes ser muy consecuente con lo excitado que estas. Para esto podrías crearte una tabla de con los grados de excitación que manejes y además, debes ser capaz de saber en qué punto estás durante cada momento de tus etapas.

Paso número dos: en este paso cuando sientas que estás a punto de eyacular entonces para de estimularte por completo, mantente concentrado en cómo es que te sientes pero a nivel de tus genitales y haz varias inspiraciones de manera profunda. Así, vas a ver cómo el grado de excitación disminuye y entonces, vuelve a empezar pero solamente cuando sientas que vas a poder llegar a la misma excitación.

Paso número tres: repite el paso uno y dos durante unas tres veces más y por quince minutos.

Paso número cuatro: la cuarta vez que lo intentes debes usar un lubricante ya que de esta manera es mucho más excitante y por tanto, se tornará mucho más difícil para ti controlar la eyaculación. Te recomendaría empezar con movimientos lentos y pequeños para luego ir aumentando la energía de la estimulación según te sientas confiado.

La técnica de la presión

 

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Paso número uno:

también debes efectuar esta técnica con tu mano completamente seca, por tanto, debes masturbarte hasta el punto donde sabes por propia experiencia que vas a eyacular.

Paso número dos: aquí debes coger el glande del falo con los dedos y con el pulgar y entonces comprime muy fuerte dicha parte justo por debajo del borde. Con esto conseguirás que la erección baje casi por completo.

Paso número tres: debes repetir estos dos pasos por lo menos unas tres veces más pero centrándote en las diferentes sensaciones de excitación que puedes sentir en la parte más profunda de tu pelvis.

Paso número cuatro: para esta última vez, debes utilizar mucho lubricante, esto será más difícil pero debes aguantar todo lo que puedas o quieras durar en cualquier sesión.

En líneas generales, hay diferentes trucos que podrías utilizar para cuando tengas relaciones sexuales con tu pareja, si en todo caso estás buscando controlar el tiempo que demoras en eyacular, aquí te recomiendo dos de las más interesantes.

Alterar el empuje: disminuye el tiempo del empuje y también cambia de ángulos y de la profundidad de la penetración. En realidad una penetración más profunda podría ser mucho más conveniente puesto que el glande recibirá un estímulo menor de la vagina.

Distráete pensando: puedes pensar que esto te quitará la concentración del acto en sí pero de hecho a muchos hombres les va muy bien el hablar un monologo interior que les ayude a bajar la velocidad de su excitación.

También podría servirte que antes de hacer el amor con tu pareja, te tomes un tiempo para imaginarte cómo sería si lo hacen bien, es decir si consigues durar más de lo que normalmente duras. La visualización es bastante efectiva en este caso, por tanto, debes imaginar que estas tranquilo y relajado y que te mantienes quieto por un tiempo en la vagina. Luego, imagina que entras lentamente a la vagina de tu compañera y poco a poco aumentas la velocidad hasta que te sientes muy excitado. Después ve bajando la velocidad y céntrate en percibir esos sentimientos de tranquilidad y sosiego. Finalmente, visualiza cómo es que llegarás a un orgasmo acompañado de una potente eyaculación, y habla contigo mismo para que todo lo que has imaginado en realidad ocurra.