El hermafroditismo

Presente en el 17% de la población mundial, las personas hermafroditas pugnan por ser reconocidos como intersexuales dentro de una sociedad que solo admite los sexos masculino y femenino como únicas posibilidades.

Hoy en día los homosexuales y transexuales han sido aceptados en nuestra sociedad (si bien no en todas, pues los casos de pugna social se hacen más evidentes día a día). Sin embargo, el tema de los hermafroditas sigue siendo un asunto embarazoso para las sociedades puesto que solo se admite a los sexos “masculino” y “femenino” como únicas opciones al momento de, por ejemplo, inscribir a un recién nacido en los registros públicos.

De hecho, el único país que admite abiertamente esta posibilidad es Australia, quien desde el año de 1996 tiene una Oficina Nacional de Estadística donde se reconoce el derecho de las personas del “tercer sexo”, lo que significa que estas pueden ser registradas como “intersexuales” o “andróginas”. De hecho, esto tampoco es un tema gratuito sino que vino secundado y propugnado por Chris Sommers, el portavoz de la Asociación Internacional de Intersexuales. Pero revisemos de dónde proviene este término y adentrémonos un poco en los diferentes tipo de hermafroditismo que existen:

En principio, la palabra “hermafrodita” viene de la mitología griega, cuando se cuenta cómo es que se unen Hermes y Afrodita con lo cual nació un extraño ser, es decir uno que tenía cuerpo femenino pero genitales masculinos. Y si bien, se le consideró extraño, sabemos que en el reino animal es casi una regla que muchos seres vivos nazcan con este tipo de intersexualidad.

Sin embargo, para los seres humanos es completamente anómalo, es decir es una excepción a la regla genética que un embrión sea hermafrodita o que una madre de a luz a este tipo de híbridos, que según la bióloga molecular Anne Fausto-Sterling de la Universidad de Brown, se cuentan en casi un 17% de la población mundial. De hecho, en algunas oportunidades son las características genitales que se pueden apreciar desde el nacimiento sin embargo, en otras ocasiones, se aprecian durante la pubertad por lo que el caso es mucho más traumático.

Así, si se analiza al hermafroditismo tal cual, se pueden encontrar diferentes casos o grados, los que revisaré a continuación son los más habituales:

Pseudohermafroditismo masculino: que es cuando la persona tiene cuerpo de hombre con testículos pero sus órganos sexuales son femeninos.

Pseudohermafroditismo femenino: este se da cuando la persona tiene cuerpo de mujer con ovarios pero con órganos sexuales masculinos.

Hermafroditismo total: este tipo es un tanto especial y se da cuando las personas poseen tejido gonadal de ambos sexos pero tanto su pene como su clítoris están atrofiados.

Los problemas de identidad
No es de sorprender que debido a una doble sexualidad la persona que tiene esta condición sexual se sienta segregada, además si a esto le sumamos el poco interés gubernamental por agregar un rubro más en cualquiera de las fichas de identidad de las personas (bien para conseguir un nuevo trabajo, para conseguir amigos, para tener una cuenta de correo electrónico, o cualquier otra), el problema se agrava.

Así, una mezcla de dos órganos sexuales puede hacer que la persona sufra de trastornos psicológicos además de una baja autoestima, depresión y confusión a la hora de mantener relaciones sexuales. De hecho, antes eran los padres los que elegían el sexo de su niño, es decir que mediante una operación en el quirófano se eliminaba el tejido que no se requería. Sin embargo, esto trajo problemas a largo plazo, puesto que la sexualidad según muchos especialistas, no se define por los atributos físicos que se tengan sino más bien por la percepción interna que tiene el individuo.

De hecho, diferentes asociaciones de hermafroditas, como por ejemplo la Intersex Society of North America, tienen una tarea principal que es la de pugnar por el reconocimiento de la identidad intersexual de manera tan válida y respetable como la masculina o femenina. Además, también existen películas como la argentina “XXY”, de Lucía Puenzo o la española “Mi querida señorita” de Jaime de Armiñán y también novelas como “Middlesex”, del premio Pulitzer Jeffrey Eugenides, que han podido aportar en gran manera al mundo del hermafroditismo ya que han ofrecido al mundo entero modelos de personajes con los que un hermafrodita podría identificarse y así no caer en la automarginación.

Algunos intersexuales célebres
De hecho, es bastante difícil que los hermafroditas deseen asumir su condición sexual en una sociedad que tanto los relega sin embargo, existen casos de personas que han salido a la luz debido a su condición.

En España, una monja llamada Sor Fernanda Fernández, detectó que cada vez que estornudaba de su vagina emergía un pene de tres centímetros. Entonces, le pidió ayuda a su confesor para que le ayudase a ser reconocida como un hombre. El arzobispo le dio la razón y así pasó a llamarse Padre Fernando.

De otro lado, en Francia la escritora, Herculine Barbin, se dio cuenta que en su vagina se encontraba un micropene y unos pequeños testículos. Después de este hallazgo, se cambio el nombre por el de Abel Barbin. Sin embargo, fue víctima de una gran depresión que la llevó a quitarse la vida.

Hoy en día, los hermafroditas cuentan con diferentes activistas como Cheryl Chase o Chris Sommers que lo han hecho público. También abundan diferentes rumores acerca de algunas estrellas de cine que podrían ser intersexuales como es el caso de A, pero estos solo son mitos urbanos.