Extraña obsesión
...con la que pase una buena parte de la noche bailando. en cuanto a su nombre, mi mente ha preferido olvidarlo en el fondo del inconsciente pero para efectos narrativos llamemosle laura. la noche avanzo y llego la hora de despedirse y para esto, ya había hecho contacto con los labios de laura. como todo caballero, le pedí su telefono y prometí llamarla en la semana siguiente para volver a tener una cita. así lo hice y nos encontramos en un parque cercano a mi vecindario. obviamente allí proseguimos con nuestro romance entre besos y caricias apasionadas. eso fue lo maximo a lo que llegamos. a esa edad y siendo todavía un estudiante, aun no disponía de los medios economicos para consumar nuestra atraccion en un hotel y gracias al destino que fue así, …





